lunes, 18 de febrero de 2013

ENTRE PINTO Y VALDEMORO

Un dicho madrileño es decir "Entre Pinto y Valdemoro",hay varias versiones del significado de esta frase pero las más populares son:

-Pinto y Valdemoro son dos pueblos de Madrid que según dicen estaban separados por un arroyo, había un borracho se dedicaba a saltar de una orilla a otra, gritando "¡Ahora estoy en Pinto!", "¡Ahora estoy en Valdemoro!", hasta que en una ocasión cayó en el arroyo y gritó: "¡Ahora estoy entre Pinto y Valdemoro!".

-La versión histórica, la más probable para la expresión, es la siguiente: Durante el siglo XII abundaban los enfrentamientos entre los nobles por la propiedad de comarcas vecinas e incluso lejanas. El que nos interesa aquí es el que mantuvieron el Obispo de Palencia y las ciudades de Segovia y Ávila con Madrid, por incluir en sus respectivas demarcaciones las tierras de Pinto y Valdemoro. Hasta tal punto llegaron las cosas que el mismísimo rey Alfonso VII, el 7 de febrero de 1184, tuvo que tomar cartas en el asunto, asistiendo personalmente a la colocación de mojones en las lindes entre Pinto y Valdemoro. Sin embargo los enfrentamientos entre Madrid y Segovia no terminaron. Años mas tarde, el 20 de julio de 1259, y siendo ya rey Fernando III el Santo, debe tomar la decisión con carácter irrevocable de asignar Pinto a Madrid y Valdemoro a Segovia. Fue entonces, y en su presencia, cuando se colocaron 42 nuevos hitos, algunos visibles hoy en día. Es probable que el rey pasara varios días en la Casa de Postas que existía en la línea divisoria, mientras se colocaban los hitos. Y seguramente aprovecharía para degustar los buenos quesos, embutidos y vinos que por aquel entonces hacían famosa a la comarca, amén de pasar buenos ratos con las gentes del lugar. Por eso cuando en la Corte alguien preguntaba "¿Dónde está el rey?", los cortesanos en tono bromista contestaban con la famosa frase: "¡Entre Pinto y Valdemoro!"

-La versión histórica, la más probable para la expresión, es la siguiente: Durante el siglo XII abundaban los enfrentamientos entre los nobles por la propiedad de comarcas vecinas e incluso lejanas. El que nos interesa aquí es el que mantuvieron el Obispo de Palencia y las ciudades de Segovia y Ávila con Madrid, por incluir en sus respectivas demarcaciones las tierras de Pinto y Valdemoro. Hasta tal punto llegaron las cosas que el mismísimo rey Alfonso VII, el 7 de febrero de 1184, tuvo que tomar cartas en el asunto, asistiendo personalmente a la colocación de mojones en las lindes entre Pinto y Valdemoro. Sin embargo los enfrentamientos entre Madrid y Segovia no terminaron. Años mas tarde, el 20 de julio de 1259, y siendo ya rey Fernando III el Santo, debe tomar la decisión con carácter irrevocable de asignar Pinto a Madrid y Valdemoro a Segovia. Fue entonces, y en su presencia, cuando se colocaron 42 nuevos hitos, algunos visibles hoy en día. Es probable que el rey pasara varios días en la Casa de Postas que existía en la línea divisoria, mientras se colocaban los hitos. Y seguramente aprovecharía para degustar los buenos quesos, embutidos y vinos que por aquel entonces hacían famosa a la comarca, amén de pasar buenos ratos con las gentes del lugar. Por eso cuando en la Corte alguien preguntaba "¿Dónde está el rey?", los cortesanos en tono bromista contestaban con la famosa frase: "¡Entre Pinto y Valdemoro!"

-La versión que se tiene como más fiable, se refiere a la calidad de los vinos. Valdemoro tenía uno de los vinos con más calidad de todo el reino, hecho que se demuestra al ser el vino que se consumía en la Casa Real, y que además obtuvo numerosos beneficios por parte de ésta. En Pinto también tenían vino, pero de una calidad bastante inferior al de Valdemoro. De esta forma, cuando alguien tomaba un vino que no era ni bueno ni malo, decía: "está entre Pinto y Valdemoro".


Esta última versión parece la más certera  si tenemos en cuenta que entre los vinos comunes el más apreciado era el de Valdemoro, siendo como ya se ha dicho proveedor del Palacio Real.

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